Norte Claro Sur Oscuro nace de la motivación por recuperar el conocimiento popular climático de nuestro país, vinculándolo con una explicación meteorológica. Esta idea surge de un grupo de estudiantes del Postítulo de Estudios Socioambientales de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile. Estas estudiantes provienen de distintas áreas, siendo estas la Meteorología, la Antropología y los Recursos naturales, las cuales se entrelazaron formando esta iniciativa.

   La motivación inicial fue conectar el conocimiento popular y el conocimiento científico ligado al clima. Se decidió levantar el conocimiento popular climático, desde personas del sector rural dedicadas a actividades primarias y con una historia mayor a 20 años en el lugar. Esto permitió asegurarnos que los entrevistados poseían conocimiento predictivo del tiempo en la zona en cuestión. El conocimiento científico se manejó dentro de las explicaciones científicas de los fenómenos globales y su expresión en nuestro país, en consideración de la topografía.

   La iniciativa es patrocinada por la Universidad de Chile, a través del Núcleo Interdisciplinario de Estudios Socioambientales, y es cofinanciada por CONICYT, a través del XIX Concurso de Proyectos Explora de Valoración y Divulgación de la Ciencia y la Tecnología 2014. Adicionalmente, se cuenta con el apoyo de la Fundación para la Superación de la Pobreza, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Radio Biobío, Organización Ecopiensa y Colegio Ascensión de Nicol, entidades que han entregado su apoyo en diversas áreas, desde la vinculación territorial hasta la difusión y distribución del libro.

   El proyecto abarca desde la recopilación de los dichos y relatos relativos al pronóstico del tiempo popular hasta el lanzamiento y difusión del libro, incluyendo el procesamiento de lo reunido, su explicación meteorológica y la presentación de la relación entre ambos.

   Las entrevistas se realizaron en diversas comunas del país con el fin de abarcar una mayor diversidad de relatos y costumbres ligados a las observaciones de los actores rurales. Este proceso fue enriquecedor y permitió comprender cómo el clima de cada zona condiciona el día a día de los oficios rurales. Adicionalmente, se logró identificar que los dichos y relatos eran concordantes a lo largo del país existiendo pequeñas variaciones relativas al nombre o a la dirección de los eventos o fenómenos.

   Posterior a la recopilación, se inició el procesamiento de información, tras lo cual la estructura original del libro se modificó, finalizando en un escrito de tipo diálogo, con inclusión de personajes, y la estructuración de 4 capítulos con contenido meteorológico.